



1.180.000 EUR
La tranquilidad tiene muchas facetas. La más evidente quizá es el silencio: poder estar en tu casa en silencio, poder descansar sin el ruido del tráfico, debería ser un derecho universal. La tranquilidad también tiene un componente visual. Es más fácil sentir calma cuando tienes espacios amplios, con libertad de movimiento y buena circulación del aire. Tranquilidad también es saber que puedes llegar fácilmente donde necesites, ya sea en coche o en transporte público. Y tener algo de verde alrededor del hogar también aporta calma mental. Por eso, este gran piso es el espacio ideal para hacer de él tu propio templo de la tranquilidad.