



468.000 EUR
Los centros de las ciudades que se preocupan por su patrimonio tienen serias condiciones respecto a lo que se puede o no construir. En el interior de los pisos no hay ningún control, por lo que a los amantes de las viviendas bonitas solo nos queda cruzar los dedos y confiar en que la gente quiera, sepa y pueda respetar la esencia de los espacios con encanto. Una buena muestra de ello es esta preciosa vivienda, un piso que mantiene su esencia original e incluso la mejora. Un piso donde se ha hecho justicia, con la reforma que merece.