



650.000 EUR
Podría parecer una masía en la Garrotxa, o una villa en el campo en Mallorca, o un caserón en la Alpujarra granadina. Pero no lo es. Es un piso en Barcelona, en un barrio lleno de vida pero al mismo tiempo tranquilo y bien comunicado. Con una terraza con porche y piscina que es un oasis de calma en medio de la ciudad. Y con estancias amplias, cálidas y con techos altos que hacer del interior un espacio tan confortable como el exterior. Podría parecer muchas cosas, todas ellas buenas, pero es incluso mejor de lo que parece.